Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta sociedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sociedad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de enero de 2015

Lo que me da miedo


El miedo que me da

imaginar el mundo sin ti,

que llegue el día que acepte

mi soledad,

que el tintinear de las monedas

al fin deje sordos a los pobres poderosos.

Cuando llegue el día que se extingan las flores,

y no quede monte para desmontar,

y el canto de las aves este solo en grabaciones,

y todo se vuelva un horno a vapor,

y se hagan diarias las inundaciones.

Me da miedo que llegue el día

en que el smog tape al sol,

la tierra se canse de girar,

y el callejero se canse de llorar

sin ser escuchado.

Cuando el celofán lo cubra todo,

y solo queden maquinas e indiferencia.

Y se nos acaben los marcos de referencia,

en la tele veamos peleas, en la calle veamos peleas,

la vida sea una pelea,

sin ti, y con mucho miedo,

cuando la empatía baje los brazos,

y la esperanza no se ubique mas,

y dejemos de conmovernos.

Que no llegue el día que tanto me asusta.

Cuando los poetas ya no escriban,

las guitarras ya no canten,

cuando el dolor sea algo aceptable,

y los días sean todos iguales.

Que nunca nos pase que las marquesinas,

y los espejos de colores enceguezcan

a nuestra razón, que el alquitrán al

fin detenga nuestro corazón,

y yo sin ti seré miedo, y lamentaré

haber llegado hacia donde, como especie,

estamos yendo.





sábado, 6 de abril de 2013

Llueve sobre inundado



Mi joven espíritu observa azorado
como el barrio amanece inundado.
Me lamento
por aquellos que perdieron todo,
aunque ya  no tenían nada,
los viejos olvidados,
la perra con cachorros abandonada
a su suerte,
a ser víctimas del monocultivo,
la usura, la burbuja inmobiliaria
pronta a estallar, la indiferencia,
igual de dura
hasta con los indiferentes,
al consumo que nos consume,
a la publicidad que nos inunda.
Mis  brazos están cansados
de nadar sin ver tierra,
como las vaquitas están cansadas
de nacer sentenciadas.
Formamos parte,
aunque lo neguemos,
de la entronización del pesticida,
de la aceptación diaria del invernadero.
Somos culpables de las migraciones
de aves,
de la desaparición progresiva
de las prendas de lana,
de que se tapen los desagües.
Debemos pagar nuestra estadía,
debemos hacernos cargo de siglos de desidia.
Despertar.
El sentido común dijo:
“Nunca tendrás suficiente,
de lo que en realidad no necesitas”



Eduardo Heillbron

martes, 7 de agosto de 2012

En el centro


Hoy comprobé mi teoría,
me decían loco,
pero por tantos edificios
los rayos del sol no
llegan a la vereda.
Insisto,
por tantos edificios
los rayos de sol no
llegan a la vereda.
¡Calienta menos!
que no es poco,
por eso todos caminan
apurados por el  centro,
por eso no crecen arboles
en las veredas del centro.
Perdés calor hasta
en las venas de más adentro.
El frio te hace indiferente,
y encima,
desde los pisos mas altos,
la crueldad y el frio no se sienten,
Los que viven en los pisos mas altos,
no tienen frio ni hambre
y tienen rayos de sol,
y encima,
no nos entienden.
La vida esta llena de sombras
para el peatón,
el músico en la calle, el bebé
de la mendiga, el caballo explotado
por cartón, la chica
maltratada, el perro abandonado,
y todos los que tiritamos de frio
bajo las sombras
de un mediodía en el centro.

Eduardo Heilbron

Por que 2 + 2 casi siempre es 4



Nos moldearon para ser
individualistas,
y que esperaban?
que nos importe la comunidad?.

Como reaccionar
si en la tele hay mil anuncios,
y en mis bolsillos solo polvo
y un pañuelo  para lavar.

Esperaban algo distinto a
la violencia, al
descontento y a los robos
con la desigualdad que
generaron
y el hambre que sembraron?

Esperaban algo distinto
a los piquetes, las marchas
y las quejas
con la injusta realidad que
establecieron
y la fría humanidad que bendijeron?

Como reaccionar si
las radios adormecen
y los diarios nos impiden
al fin, despertar.

Nos enseñaron
a vivir apurados,
y que esperaban?,
que aprendamos a manejar?

Eduardo Heilbron