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sábado, 17 de octubre de 2015
domingo, 15 de febrero de 2015
Poema a la musa ausente 4
Tuyas siguen siendo mis horas,
mis vaivenes, mis triunfos,
mis logros, todas mis demoras
y sobre todo, toda mi soledad.
Mis miedos, que solían asustarme
y que ya no me sirven mas,
y que destierro al olvido,
lentamente.
Y es que ya no estoy solo,
me acompaña la brisa,
la luz del sol,
y toda mi libertad,
que a veces suele marearme
y herirme fatalmente,
dispersando mi energía en
esperarte, cuando lo que debo saber
que voy
a encontrarte aunque ande sin
buscarte.
domingo, 14 de diciembre de 2014
Los abrazos y los Pajaros (luis Vilchez)
Los abrazos y los pájaros (Luis Vilchez)
…ahora se golpean las cosas con mis ojos
y ventanales de azufre registran la catástrofe…
ROBERTO SANTORO
Entorpece la tarde el ladrido de los perros. Tanto canto de pájaros no tiene precio para mí. Ellos vienen en bandadas de etéreos versos voladores y se abrazan a un árbol sin hojas, pretendiendo adornar la tarde que se duerme en este catorce de agosto de dos mil catorce, que espera tu abrazo de ave libre. Picoteando este poema sanador, ellos chirrían siempre al mismo horario. Pretendiéndome alegrar con sus miradas. Pero la espera es larga.
El árbol ríe. Lo sé porque recién me guiñó un ojo y me sonrió, como diciendo: “estamos vivos”. Con gestos únicos me expresa que esta tarde es tan solo de los dos. Yo, mujer. Él, árbol. Unidos los dos. Abrazados los dos. Y es cierto, yo no elegí este momento, pero siempre está, caída las seis de la tarde…
De repente son lo que son, están allí, inmensamente bellos. La muerte y la tristeza de este mundo en conmoción no tienen permiso para oscurecer la belleza de este coro inmensurable de pájaros que le cantan al silencio. A este silencio de vos y tu mirada. A este abrazo frágil que pesa en el cuerpo y estremece mi alma con la voz de los pájaros, esperando nuestro encuentro. Yo me abrazo a él. Yo lo amo. Árbol fuerte, que te he querido tanto.
De pronto “las flores tienen color de pajaritos”. Son como el dibujo o las palabras de un niño. Y también “los pajaritos son como el aroma de las flores”. Y el aroma de las flores y el color de los pajaritos, se conjugan a las ramas de los árboles. El manzano aguamelado, el durazno dormido, el damasco que canta y les da la bienvenida a las aves que (como todas las tardes) cantando a viva voz, se acomodan en la calvicie del ciruelo y se metamorfosean en bellas hojas de distintos colores. Para luego adueñarse del siempreverde que les servirá para dormir en la noche que se acerca. Tibios, como brasitas de sol, soñarán nuestros abrazos. Los pájaros saben más que nadie eso de esperar y de encontrar.
De golpe están allí: el zorzal gato”, “el llamador”, “gorriones”, “pito Juan”, el colibrí y la flor y otros pájaros que cantan y (vaya ignorancia) no sé sus nombres. Conozco como la palma de mi mano sus olores y colores. Intuyo sus orígenes y sus identidades. Por eso a uno lo llamo Juan, a otro Luis y al verdecito de pico chato y bien pelado lo llamé Enzo… son solo nombres que yo imagino... son solo abrazos postergados. A vos te llamo picaflor. Porque sé que te llamás así. Y que sos pájaro tierno. Pájaro vivo. Pájaro cantor. Pájaro que engendró mi niña y amamantó cinco horas. Y luego lo robaron los terratenientes de la muerte y el espanto. En esa oscura época del mundial setenta y ocho de los lobos.
Cuento algunos pájaros y son ciento catorce. Pero me faltan más. Quiero la casa llena de abrazos y encuentros con los pájaros. Ellos (los hermanos del olvido) no quieren que este verso se convierta en memoria. Pero este abrazo y este verso vuelan, van siempre abrazaditos de esperanza.
Cantando una bandada de palabras que están en la memoria, mi abrazo no se muere. Como agua de rocío esas aves nacen, picotean las verduras de la huerta, pero yo las dejo. No tengo más maní, ni pan que estas palabras que sobrevivieron del huerto de tus ojos, que algunos llamarán poema y que yo llamo amor, abrazo y pájaros.
www.luisvilchezpoeta.blogspot.com.ar
…ahora se golpean las cosas con mis ojos
y ventanales de azufre registran la catástrofe…
ROBERTO SANTORO
Entorpece la tarde el ladrido de los perros. Tanto canto de pájaros no tiene precio para mí. Ellos vienen en bandadas de etéreos versos voladores y se abrazan a un árbol sin hojas, pretendiendo adornar la tarde que se duerme en este catorce de agosto de dos mil catorce, que espera tu abrazo de ave libre. Picoteando este poema sanador, ellos chirrían siempre al mismo horario. Pretendiéndome alegrar con sus miradas. Pero la espera es larga.
El árbol ríe. Lo sé porque recién me guiñó un ojo y me sonrió, como diciendo: “estamos vivos”. Con gestos únicos me expresa que esta tarde es tan solo de los dos. Yo, mujer. Él, árbol. Unidos los dos. Abrazados los dos. Y es cierto, yo no elegí este momento, pero siempre está, caída las seis de la tarde…
De repente son lo que son, están allí, inmensamente bellos. La muerte y la tristeza de este mundo en conmoción no tienen permiso para oscurecer la belleza de este coro inmensurable de pájaros que le cantan al silencio. A este silencio de vos y tu mirada. A este abrazo frágil que pesa en el cuerpo y estremece mi alma con la voz de los pájaros, esperando nuestro encuentro. Yo me abrazo a él. Yo lo amo. Árbol fuerte, que te he querido tanto.
De pronto “las flores tienen color de pajaritos”. Son como el dibujo o las palabras de un niño. Y también “los pajaritos son como el aroma de las flores”. Y el aroma de las flores y el color de los pajaritos, se conjugan a las ramas de los árboles. El manzano aguamelado, el durazno dormido, el damasco que canta y les da la bienvenida a las aves que (como todas las tardes) cantando a viva voz, se acomodan en la calvicie del ciruelo y se metamorfosean en bellas hojas de distintos colores. Para luego adueñarse del siempreverde que les servirá para dormir en la noche que se acerca. Tibios, como brasitas de sol, soñarán nuestros abrazos. Los pájaros saben más que nadie eso de esperar y de encontrar.
De golpe están allí: el zorzal gato”, “el llamador”, “gorriones”, “pito Juan”, el colibrí y la flor y otros pájaros que cantan y (vaya ignorancia) no sé sus nombres. Conozco como la palma de mi mano sus olores y colores. Intuyo sus orígenes y sus identidades. Por eso a uno lo llamo Juan, a otro Luis y al verdecito de pico chato y bien pelado lo llamé Enzo… son solo nombres que yo imagino... son solo abrazos postergados. A vos te llamo picaflor. Porque sé que te llamás así. Y que sos pájaro tierno. Pájaro vivo. Pájaro cantor. Pájaro que engendró mi niña y amamantó cinco horas. Y luego lo robaron los terratenientes de la muerte y el espanto. En esa oscura época del mundial setenta y ocho de los lobos.
Cuento algunos pájaros y son ciento catorce. Pero me faltan más. Quiero la casa llena de abrazos y encuentros con los pájaros. Ellos (los hermanos del olvido) no quieren que este verso se convierta en memoria. Pero este abrazo y este verso vuelan, van siempre abrazaditos de esperanza.
Cantando una bandada de palabras que están en la memoria, mi abrazo no se muere. Como agua de rocío esas aves nacen, picotean las verduras de la huerta, pero yo las dejo. No tengo más maní, ni pan que estas palabras que sobrevivieron del huerto de tus ojos, que algunos llamarán poema y que yo llamo amor, abrazo y pájaros.
www.luisvilchezpoeta.blogspot.com.ar
martes, 21 de octubre de 2014
Ya estamos siendo
Somos la rabia que no
muere matando al perro,
los que sobrevivimos decretos
eutanásicos y sentencias
de fría muerte. Comemos
basura sabrosa si estamos de suerte
y morimos mil veces
al día en baldíos
de consumismo y negligencia,
y llegamos al mundo mil un veces
al día, aunque solo nos espere
el dolor y la indiferencia.
Hoy estamos.
Hoy estamos convencidos de la
justicia
de nuestra protesta,
gritamos convencidos de traspasar
tu
sordera con nuestra protesta.
Etiquetas:
activismo,
adopciones,
amor,
castraciones,
eutanasia,
indiferencia,
manada antiespecista,
perros callejeros
lunes, 7 de abril de 2014
Nostalgias del principio de abril
Como quisiera que estuvieses aquí,
que sientas la brisa
que siento.
que este sol gentil
acaricie tu piel,
que el sistema no te haya robado.
Que no hayan desaparecido
tu inocencia,
lo que te separaba de una cosa
que se trata.
Andar en bici, tomar mate,
no ser de una red que te maltrata,
que te empuja a la indecencia
del morbo de moda.
Como quisiera que estuviesen aquí,
compartiendo esta puesta de sol,
que el viento cuidadoso
les haga cosquillas,
que las ideas hubiesen alcanzado,
que no los hubiesen arrastrado
a la barbarie,
donde no existe ley
que no concuerde con la de las
balas.
Jugar al futbol, escuchar rock,
no ser el precio en vidas
por el fin de las botas y los
whiskies en el balcón.
Como quisiera que estuvieses aquí,
observando las primeras hojas caer,
los rocíos frescos de las noches
estrelladas.
Como quisiera que pensar no haya
sido un delito,
que no se ahogaran sus gritos
en tanta sin razón,
donde se abolió el derecho
a tener derechos.
Mirar una película o salir a
pescar,
no ser la herida que no cierra
y que debe mantenerse abierta
para recordarnos que esta ahí.
Eduardo Heilbron
viernes, 14 de febrero de 2014
A la musa ausente - Ella
Ella.
Su cabello es una
abundante selva.,
sus ojos son
luceros inacabables,
su sonrisa es
mas amplia que
cualquier frontera,
es interminable.
Sus besos estan hechos
del veneno mas dulce,
sus lágrimas arrojan
mil mares tormentosos,
sus brazos albergan
a un paradisíaco infierno
que me consume,
segun mi voluntad, presuroso.
Cuando me sonrie
todo lo demas
pierde su significado,
cuando me mira
el universo se vuelve
una masa borrosa,
cuando me habla
su voz se
adueña del aire,
cuando se me acerca
me vuelvo un preso,
feliz de estar atrapado.
Es imperecedera.
Es inoxidable.
Es simple, es primal,
es autentica e ingobernable.
Es.
Y aun nunca la he visto.
Su cabello es una
abundante selva.,
sus ojos son
luceros inacabables,
su sonrisa es
mas amplia que
cualquier frontera,
es interminable.
Sus besos estan hechos
del veneno mas dulce,
sus lágrimas arrojan
mil mares tormentosos,
sus brazos albergan
a un paradisíaco infierno
que me consume,
segun mi voluntad, presuroso.
Cuando me sonrie
todo lo demas
pierde su significado,
cuando me mira
el universo se vuelve
una masa borrosa,
cuando me habla
su voz se
adueña del aire,
cuando se me acerca
me vuelvo un preso,
feliz de estar atrapado.
Es imperecedera.
Es inoxidable.
Es simple, es primal,
es autentica e ingobernable.
Es.
Y aun nunca la he visto.
Por
Eduardo Heilbron
viernes, 27 de septiembre de 2013
lunes, 20 de mayo de 2013
Abrazo
Ni Ganesha,
ni Mahoma,
ni Jehová,
impedirán que nos
abracemos.
El amor nos hará
inmortales.
Ni la avaricia,
ni la desidia,
ni la codicia,
impedirán que nos
abracemos.
El amor nos hace
inmortales.
Me despido de mi
cuerpo
hinchado y terrenal,
me despido de os
valores
distorsionados
del capital.
El amor nos hizo
inmortales.
Eduardo Heilbron
Eduardo Heilbron
jueves, 18 de abril de 2013
La respuesta
Es de las protestas estudiantiles en colombia.
Dijo ozzy osbourne:" tu poder supremo quizas tenga un jesucristo, eso no me importa demasiado,"
Dijo ozzy osbourne:" tu poder supremo quizas tenga un jesucristo, eso no me importa demasiado,"
sábado, 15 de octubre de 2011
Solo me arrepiento de arrepentirme
Me arrepiento de no
haber seguido tu
estela
de perfume aquella
noche.
De no haber creído en
los impulsos
en los que alguna vez
creía
y que ahogaban
mis reproches.
De no haber encerrado
gritos impulsivos
ahora no estaría
al borde de estallar.
Por censurar veneno
que no libere al
papel,
hoy se opacan
mis ganas de brillar.
Por que me porte
sumiso
ante las normas de lo
moral,
limitado por los límites
de lo normal.
Arrepentido de no
haber vendido mi alma
cuando la oferta
era buena,
ahora debo cargar
con esto,
que muy pocos
quieren,
que nadie compra,
que vive en pena,
que impide redimirme.
En fin, solo me
arrepiento
de arrepentirme.
Eduardo Heilbron
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