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martes, 18 de abril de 2017

Donde va la lluvia cuando llueve

Me pregunto donde van,
El pobre corre a refugiarse,
el padre protegue al hijo,
el gris se apodera de los rostros
obligados a pelearle a la intemperie el pan.
Los enamorados no dejan de abrazarce.


Y el rio crecido sigue su paso,
mas apurado quizas, al mar.
La pendiente de la tierra encausa su correr,
y mis lagrimas, y mi soledad se vuelven insignificantes,
y el campo abierto y llano se inunda,
y la historia se repite, el rio avanza, y vuelve a su cauce,
no ha vivido quien lo impida.
Somos huespedes, no dueños, ya lo vamos a entender.


Es triste pensar que la lluvia que moja mi ventana,
será inundación para algún mañana (quizas esta noche),
cuando las sirenas suenen, porque va a pasar,
lamentablemente la lluvia llegará a su lugar



miércoles, 15 de febrero de 2017

parches


Y vuelvo,
a donde acudo a curarme
cuando la rutina se vuelve hastio,
y las palabras me rebalsan
y parchan los agujeros
que crean mis noches solitarias.

Mis pasados, turbulencias en calma,
apariencias y ocultismo,
la hoja en blanco lo recibe todo
sin juzgar la procedencia
de estas palabras temerarias.

Que mueren en el papel,
emparchando mis heridas
sin mayores pretenciones
que evocar musas, guerras
desmontes y desgracias culinarias.

Y me dispongo a seguir,
me dispongo a entregar estos parches
en forma de versos humildes
y poco trabajados que nunca
formaran parte de poesias legendarias.

jueves, 28 de julio de 2016

el poeta desesperado

Frente a la hoja en blanco,
el poeta siente vacio,
el poeta muere de frio.
Llama a su amor,
y esta lo ignora.
Lo invade el terror,
y los versos ya no drenan su angustia,
el poeta se demora.
La noche fria lo entumece,
su corazon cansado se endurece,
y conoce su destino,
pero calla.
Se siente sepultado por la crueldad,
encarcelado, el miedo y la complicidad,
las rejas y los candados,
Las distracciones del mundo superfluo
lo mañatan, lo dispersan,
el miedo lo paraliza,
solo contempla mientras hace
equilibrio en una corniza
de la que caera, y sabe,
sabe que si se apaga el fuego,
si se inunda en cenizas,






domingo, 15 de febrero de 2015

Poema a la musa ausente 4


Tuyas siguen siendo mis horas,

mis vaivenes, mis triunfos,

mis logros, todas mis demoras

y sobre todo, toda mi soledad.

Mis miedos, que solían asustarme

y que ya no me sirven mas,

y que destierro al olvido,

lentamente.

Y es que ya no estoy solo,

me acompaña la brisa,

la luz del sol,

y toda mi libertad,

que a veces suele marearme

y herirme fatalmente,

dispersando mi energía en

esperarte, cuando lo que debo saber que voy

a encontrarte aunque ande sin buscarte.



sábado, 30 de agosto de 2014

Por cuenta de la prim avera


Vuelvo a ver amanecer,
cama fría, sin tu calor,
veo a mis sueños perecer,
caigo de nuevo, sin caminar,
abatido y sin ganas de correr.
 
Pero ya no me interesa,
sigo vivo, sigo buscando,
un nuevo sol golpea mi cabeza,
promesas quizás, sueños a cumplir,
y el calor asesina mi pereza.
 
Quiero sufrir por adelantado,
seguir tan solo, con mi soledad,
y no esperarte desvelado,
en largas noches, sin tu calor,
que la primavera me encuentre levantado.
 
Sin flores unas noches mas,
sin compañía en el invierno,
quizás este plan no de para mas,
haciendo programas, sueños a cumplir,
que mis primaveras nubladas queden atrás.
 
Y el sol me incita a seguir,
mi vida sigue, sigo buscando,
que mi conciencia me deje salir,
a buscarte, a buscarme,
que esta primavera me deje sentir.
 
Consumo días en solitario,
aún espero con mi soledad,
y muero cada día y a diario,
en mi mismo, sangrando mi ilusión,
a dejar que esta primavera invada mi santuario.



domingo, 24 de agosto de 2014

Ya no de amor


Ya no son de amor estos versos,

no quedan mas palabras dulces en el tintero,

en la soledad,

en el eterno otoño,

en mi cama vacía

en este, mi espíritu rastrero.

 

Ya no es de amor el poema,

no hay mas jubilo repleto de pasión

en mi realidad,

en la gran distancia,

en la vaga frivolidad,

en la rutinaria  angustia de repetición.

 

Ya no es amor lo que sentimos,

son solo estímulos visuales,

son obras guionadas,

solo mentiras planificadas,

solo estafas sociales,

que con artificios intentan simular ser naturales.

 

Ya no hay amor en mi birome,

si el odio se adueño de mi ropaje,

de los asientos del micro,

del sexo en la tele,

del vino en el baile,

se transformó en el único pasaje.

 

Ya no hay amor en esta hoja,

no queda más que violencia en mis retinas

y en los diario y las revistas

y en el pan de cada día

y en los recreos de la escuela

y mi alma se vuelve cada vez mas mezquina.


domingo, 15 de junio de 2014

Ahogándome en neon

Así están las cosas,
mi esperanza esta
demasiado desesperanzada.
Mi piel esta
demasiado curtida con hollín.
Y mis gritos de rebeldía
yacen adormecidos
entre siliconas
chat y engaños.
Virtualmente, se
ha perdido la batalla,
el morbo desanima y calla.
Y la propaganda,
y el consumo, ocultan las
fallas del modelo que me
devora, que me tienta
y me dispersa, que me demora.
Y entre los gemidos
acompasados de la
publicidad,
ahí esta encadenada,
pero forcejeando
mi libertad.
En silencio,
gritando,
casi sorda,
escuchando,
sin moverse,
escapando.

Eduardo Heilbron

sábado, 30 de marzo de 2013

Ascuas



Se acerca un nuevo abril,
y otra vez,
se derrumbaron los castillos de arena
y quedé a merced de la ciudad
sádica y cruel que  me ofrece
soledad al por mayor, hambre, pobreza,
exclusión,
e inalcanzables tentaciones.

Se muere  el viejo marzo,
y otra vez,
me quede sin cartas para mentir,
se derrumbaron las coartadas
que me ocultaban de la soledad
el desánimo, y la paranoia mental
la repetición,
las inacabables noches.

El insomnio me ataca,
la inacción me alcanza,
soy una persona que ve cuando prefería ser ciego.
Soy.

Eduardo Heilbron

sábado, 3 de diciembre de 2011

5 AM (o sinfonía mental para volver solo de una bar)


Amasando los límites difusos
de mi mente,
salgo a la noche, entro en su oscuridad,
el zumbido del silencio en mis oídos
se atraganta con punzantes espasmos de soledad.

Y entre triángulos banales, borrosos y
sin sentido
despejo mi alma, y me zambullo en el drama,
las frías luces que solían ser estrellas,
el cuadrado monótono del rutinario caminar,
el aullar de lobo que tiene el viento,
el frío que disfrazado de corsario
perfora mis huesos y reverbera
en sangre en mi garganta,
el tiempo que pasa frente a mí
ignorando las cítaras que interpretan
los desatinos de mi agonizante juventud,
el gusto del vino malo, el  olor a cigarro malo
los aros blancos, balanceándose sincrónicamente,
la oscuridad mental, ninguna virtud.

Y la triste sinfonía que alcanza un interludio,
interludio que amenaza con finalizar otro día.


Eduardo Heilbron

sábado, 15 de octubre de 2011

Solo me arrepiento de arrepentirme


Me arrepiento de no
haber seguido tu estela
de perfume aquella noche.
De no haber creído en los impulsos
en los que alguna vez creía
y que ahogaban
mis reproches.
De no haber encerrado
gritos impulsivos
ahora no estaría
al borde de estallar.
Por censurar veneno
que no libere al papel,
hoy se opacan
mis ganas de brillar.
Por que me porte sumiso
ante las normas de lo moral,
limitado por los límites
de lo normal.
Arrepentido de no
haber vendido mi alma
cuando la oferta
era buena,
ahora debo cargar
con esto,
que muy pocos quieren,
que nadie compra,
que vive en pena,
que impide redimirme.
En fin, solo me arrepiento
de arrepentirme.


Eduardo Heilbron