Me pregunto donde van,
El pobre corre a refugiarse,
el padre protegue al hijo,
el gris se apodera de los
rostros
obligados a pelearle a la
intemperie el pan.
Los enamorados no dejan de
abrazarce.
Y el rio crecido sigue su
paso,
mas apurado quizas, al mar.
La pendiente de la tierra
encausa su correr,
y mis lagrimas, y mi soledad
se vuelven insignificantes,
y el campo abierto y llano se
inunda,
y la historia se repite, el
rio avanza, y vuelve a su cauce,
no ha vivido quien lo impida.
Somos huespedes, no dueños,
ya lo vamos a entender.
Es triste pensar que la lluvia
que moja mi ventana,
será inundación para algún
mañana (quizas esta noche),
cuando las sirenas suenen,
porque va a pasar,
lamentablemente la lluvia
llegará a su lugar
Buscar este blog
Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas
martes, 18 de abril de 2017
miércoles, 15 de febrero de 2017
parches
Y
vuelvo,
a
donde acudo a curarme
cuando
la rutina se vuelve hastio,
y
las palabras me rebalsan
y
parchan los agujeros
que
crean mis noches solitarias.
Mis
pasados, turbulencias en calma,
apariencias
y ocultismo,
la
hoja en blanco lo recibe todo
sin
juzgar la procedencia
de
estas palabras temerarias.
Que
mueren en el papel,
emparchando
mis heridas
sin
mayores pretenciones
que
evocar musas, guerras
desmontes
y desgracias culinarias.
Y
me dispongo a seguir,
me
dispongo a entregar estos parches
en
forma de versos humildes
y
poco trabajados que nunca
formaran
parte de poesias legendarias.
jueves, 28 de julio de 2016
el poeta desesperado
Frente a la hoja en blanco,
el poeta siente vacio,
el poeta muere de frio.
Llama a su amor,
y esta lo ignora.
Lo invade el terror,
y los versos ya no drenan su angustia,
el poeta se demora.
La noche fria lo entumece,
su corazon cansado se endurece,
y conoce su destino,
pero calla.
Se siente sepultado por la crueldad,
encarcelado, el miedo y la complicidad,
las rejas y los candados,
Las distracciones del mundo superfluo
lo mañatan, lo dispersan,
el miedo lo paraliza,
solo contempla mientras hace
equilibrio en una corniza
de la que caera, y sabe,
sabe que si se apaga el fuego,
si se inunda en cenizas,
el poeta siente vacio,
el poeta muere de frio.
Llama a su amor,
y esta lo ignora.
Lo invade el terror,
y los versos ya no drenan su angustia,
el poeta se demora.
La noche fria lo entumece,
su corazon cansado se endurece,
y conoce su destino,
pero calla.
Se siente sepultado por la crueldad,
encarcelado, el miedo y la complicidad,
las rejas y los candados,
Las distracciones del mundo superfluo
lo mañatan, lo dispersan,
el miedo lo paraliza,
solo contempla mientras hace
equilibrio en una corniza
de la que caera, y sabe,
sabe que si se apaga el fuego,
si se inunda en cenizas,
domingo, 15 de febrero de 2015
Poema a la musa ausente 4
Tuyas siguen siendo mis horas,
mis vaivenes, mis triunfos,
mis logros, todas mis demoras
y sobre todo, toda mi soledad.
Mis miedos, que solían asustarme
y que ya no me sirven mas,
y que destierro al olvido,
lentamente.
Y es que ya no estoy solo,
me acompaña la brisa,
la luz del sol,
y toda mi libertad,
que a veces suele marearme
y herirme fatalmente,
dispersando mi energía en
esperarte, cuando lo que debo saber
que voy
a encontrarte aunque ande sin
buscarte.
sábado, 30 de agosto de 2014
Por cuenta de la prim avera
Vuelvo
a ver amanecer,
cama fría, sin tu calor,
veo a mis sueños perecer,
caigo de nuevo, sin caminar,
abatido y sin ganas de correr.
Pero ya no me interesa,
sigo vivo, sigo buscando,
un nuevo sol golpea mi cabeza,
promesas quizás, sueños a cumplir,
y el calor asesina mi pereza.
Quiero sufrir por adelantado,
seguir tan solo, con mi soledad,
y no esperarte desvelado,
en largas noches, sin tu calor,
que la primavera me encuentre levantado.
Sin flores unas noches mas,
sin compañía en el invierno,
quizás este plan no de para mas,
haciendo programas, sueños a cumplir,
que mis primaveras nubladas queden atrás.
Y el sol me incita a seguir,
mi vida sigue, sigo buscando,
que mi conciencia me deje salir,
a buscarte, a buscarme,
que esta primavera me deje sentir.
Consumo días en solitario,
aún espero con mi soledad,
y muero cada día y a diario,
en mi mismo, sangrando mi ilusión,
a dejar que esta primavera invada mi santuario.
cama fría, sin tu calor,
veo a mis sueños perecer,
caigo de nuevo, sin caminar,
abatido y sin ganas de correr.
Pero ya no me interesa,
sigo vivo, sigo buscando,
un nuevo sol golpea mi cabeza,
promesas quizás, sueños a cumplir,
y el calor asesina mi pereza.
Quiero sufrir por adelantado,
seguir tan solo, con mi soledad,
y no esperarte desvelado,
en largas noches, sin tu calor,
que la primavera me encuentre levantado.
Sin flores unas noches mas,
sin compañía en el invierno,
quizás este plan no de para mas,
haciendo programas, sueños a cumplir,
que mis primaveras nubladas queden atrás.
Y el sol me incita a seguir,
mi vida sigue, sigo buscando,
que mi conciencia me deje salir,
a buscarte, a buscarme,
que esta primavera me deje sentir.
Consumo días en solitario,
aún espero con mi soledad,
y muero cada día y a diario,
en mi mismo, sangrando mi ilusión,
a dejar que esta primavera invada mi santuario.
domingo, 24 de agosto de 2014
Ya no de amor
Ya
no son de amor estos versos,
no
quedan mas palabras dulces en el tintero,
en
la soledad,
en
el eterno otoño,
en
mi cama vacía
en
este, mi espíritu rastrero.
Ya
no es de amor el poema,
no
hay mas jubilo repleto de pasión
en
mi realidad,
en
la gran distancia,
en
la vaga frivolidad,
en
la rutinaria angustia de repetición.
Ya
no es amor lo que sentimos,
son
solo estímulos visuales,
son
obras guionadas,
solo
mentiras planificadas,
solo
estafas sociales,
que
con artificios intentan simular ser naturales.
Ya
no hay amor en mi birome,
si
el odio se adueño de mi ropaje,
de
los asientos del micro,
del
sexo en la tele,
del
vino en el baile,
se
transformó en el único pasaje.
Ya
no hay amor en esta hoja,
no
queda más que violencia en mis retinas
y
en los diario y las revistas
y
en el pan de cada día
y
en los recreos de la escuela
y
mi alma se vuelve cada vez mas mezquina.
domingo, 15 de junio de 2014
Ahogándome en neon
Así están las cosas,
mi esperanza esta
demasiado desesperanzada.
Mi piel esta
demasiado curtida con hollín.
Y mis gritos de rebeldía
yacen adormecidos
entre siliconas
chat y engaños.
Virtualmente, se
ha perdido la batalla,
el morbo desanima y calla.
Y la propaganda,
y el consumo, ocultan las
fallas del modelo que me
devora, que me tienta
y me dispersa, que me demora.
Y entre los gemidos
acompasados de la
publicidad,
ahí esta encadenada,
pero forcejeando
mi libertad.
En silencio,
gritando,
casi sorda,
escuchando,
sin moverse,
escapando.
Eduardo Heilbron
sábado, 30 de marzo de 2013
Ascuas
Se acerca un nuevo
abril,
y otra vez,
se derrumbaron los
castillos de arena
y quedé a merced de
la ciudad
sádica y cruel
que me ofrece
soledad al por mayor,
hambre, pobreza,
exclusión,
e inalcanzables
tentaciones.
Se muere el viejo marzo,
y otra vez,
me quede sin cartas
para mentir,
se derrumbaron las
coartadas
que me ocultaban de
la soledad
el desánimo, y la
paranoia mental
la repetición,
las inacabables
noches.
El insomnio me ataca,
la inacción me
alcanza,
soy una persona que
ve cuando prefería ser ciego.
Soy.
Eduardo Heilbron
sábado, 3 de diciembre de 2011
5 AM (o sinfonía mental para volver solo de una bar)
Amasando los límites
difusos
de mi mente,
salgo a la noche,
entro en su oscuridad,
el zumbido del
silencio en mis oídos
se atraganta con
punzantes espasmos de soledad.
Y entre triángulos
banales, borrosos y
sin sentido
despejo mi alma, y me
zambullo en el drama,
las frías luces que
solían ser estrellas,
el cuadrado monótono
del rutinario caminar,
el aullar de lobo que
tiene el viento,
el frío que
disfrazado de corsario
perfora mis huesos y
reverbera
en sangre en mi
garganta,
el tiempo que pasa
frente a mí
ignorando las cítaras
que interpretan
los desatinos de mi
agonizante juventud,
el gusto del vino
malo, el olor a cigarro malo
los aros blancos,
balanceándose sincrónicamente,
la oscuridad mental,
ninguna virtud.
Y la triste sinfonía
que alcanza un interludio,
interludio que
amenaza con finalizar otro día.
Eduardo Heilbron
sábado, 15 de octubre de 2011
Solo me arrepiento de arrepentirme
Me arrepiento de no
haber seguido tu
estela
de perfume aquella
noche.
De no haber creído en
los impulsos
en los que alguna vez
creía
y que ahogaban
mis reproches.
De no haber encerrado
gritos impulsivos
ahora no estaría
al borde de estallar.
Por censurar veneno
que no libere al
papel,
hoy se opacan
mis ganas de brillar.
Por que me porte
sumiso
ante las normas de lo
moral,
limitado por los límites
de lo normal.
Arrepentido de no
haber vendido mi alma
cuando la oferta
era buena,
ahora debo cargar
con esto,
que muy pocos
quieren,
que nadie compra,
que vive en pena,
que impide redimirme.
En fin, solo me
arrepiento
de arrepentirme.
Eduardo Heilbron
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





