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miércoles, 15 de febrero de 2017

parches


Y vuelvo,
a donde acudo a curarme
cuando la rutina se vuelve hastio,
y las palabras me rebalsan
y parchan los agujeros
que crean mis noches solitarias.

Mis pasados, turbulencias en calma,
apariencias y ocultismo,
la hoja en blanco lo recibe todo
sin juzgar la procedencia
de estas palabras temerarias.

Que mueren en el papel,
emparchando mis heridas
sin mayores pretenciones
que evocar musas, guerras
desmontes y desgracias culinarias.

Y me dispongo a seguir,
me dispongo a entregar estos parches
en forma de versos humildes
y poco trabajados que nunca
formaran parte de poesias legendarias.

jueves, 28 de julio de 2016

el poeta desesperado

Frente a la hoja en blanco,
el poeta siente vacio,
el poeta muere de frio.
Llama a su amor,
y esta lo ignora.
Lo invade el terror,
y los versos ya no drenan su angustia,
el poeta se demora.
La noche fria lo entumece,
su corazon cansado se endurece,
y conoce su destino,
pero calla.
Se siente sepultado por la crueldad,
encarcelado, el miedo y la complicidad,
las rejas y los candados,
Las distracciones del mundo superfluo
lo mañatan, lo dispersan,
el miedo lo paraliza,
solo contempla mientras hace
equilibrio en una corniza
de la que caera, y sabe,
sabe que si se apaga el fuego,
si se inunda en cenizas,






viernes, 9 de enero de 2015

Las sardinas


Empaquetadas,

van en trueque desigual,

a cambiar un poco de su vida

por el pan del día.

Idiotizadas con neón y circo,

inconscientes de su fatal destino,

Creen correr,

pero están estancadas,

alienadas,

indolentes en su marchito espíritu

bloqueado

obstruido e incapaz,

de la tan necesaria empatía,

llegan ya cansadas al desorden,

al terror diario,

a la maldad de la que todos somos participes,

a la podredumbre, al mal olor cómplice .

Entrando al infierno de adoquín

se preparan para rendirse

ante el reloj, y las

oscuras mentes que le dan

cuerda,

y que procuran mantener calmado al ganado,

que no gruña, ni ladre,

ni muerda,

que se crea la actuación,

y que mañana se dirija,

otra vez,

al matadero rutinario,

donde solo es máquina el corazón,

donde el de al lado no importa demasiado,

donde solo se camina a la

destrucción.





jueves, 26 de junio de 2014

El grito oculto

A veces,
surge de entre las plantas iguales
se asoma entre la silicona,
se escapa de la rutina,
del sistema, de la muerte,
hoy es nuestro día de suerte,
el sol nos acompaña
aunque este detrás de las nubes...
Está.
Por que a veces,
sobre la inercia reinante,
rompiendo estructuras y alambrados,
sabiendo que la indiferencia es un vicio peligroso...
Hoy temblará el poderoso,
nuestras gargantas van a gritar
a favor de la diversidad y la vida,
que tanto maltratan, que tanto esclavizan,
pero que esta.
Hoy es nuestro día de suerte

domingo, 15 de junio de 2014

Ahogándome en neon

Así están las cosas,
mi esperanza esta
demasiado desesperanzada.
Mi piel esta
demasiado curtida con hollín.
Y mis gritos de rebeldía
yacen adormecidos
entre siliconas
chat y engaños.
Virtualmente, se
ha perdido la batalla,
el morbo desanima y calla.
Y la propaganda,
y el consumo, ocultan las
fallas del modelo que me
devora, que me tienta
y me dispersa, que me demora.
Y entre los gemidos
acompasados de la
publicidad,
ahí esta encadenada,
pero forcejeando
mi libertad.
En silencio,
gritando,
casi sorda,
escuchando,
sin moverse,
escapando.

Eduardo Heilbron

martes, 9 de julio de 2013

Lo mismo


Lo mismo
Sentado frente a la misma
hoja en blanco
que me visita periódicamente,
pensando
que todo es,
más o menos
como era
últimamente.
Con un poco menos
de pelo, mi cabeza
aloja los mismos
reproches.
Las mismas soledades,
quizás más profundizadas,
las mismas murallas,
quizás más consolidadas,
las tontas trabas
adolescentes ya maduras
y desarrolladas.
Mis sueños no han
muerto, muy, muy pocos
se han hecho realidad,
hoy inicio su búsqueda
nuevamente.
Hoy inicio tu búsqueda
nuevamente.
Es que aún creo qe
es posible,
aún siento el calor del
sol de otoño.
Aún.
Todo  es,
más o menos,
como era últimamente,
con  un poco mas
de mugre, el mundo
tiene los mismos problemas,
las mismas injusticias,
que separan, que aplastan,
las mismas violaciones
que destruyen , que devastan,
los mismos  sin sentidos,
que desvían los recursos,
los malgastan.
La lucha no ha
terminado y casi casi
no hay motivos para
festejar.
Hay que comprometernos
nuevamente,
hay que involucrarnos
nuevamente.
Es que aún creo que
es posible.
Aún las flores
crecen en los baldíos,
aún.

Eduardo Heilbron